Los Campos Elíseos de París

La Avenida de los Campos Elíseos ( Champs-Élysées ) es uno de los símbolos internacionales del glamour, no en vano la avenida cruza uno de los más distinguidos barrios de Europa a través de hoteles de lujo y boutiques exclusivas. Para los que llegan por primera vez a París la avenida ofrece posiblemente el paseo con mejores vistas de toda la ciudad como los jardines Tuileries, la Concorde y el Arco del Triunfo. Según se va recorriendo la avenida la configuración de las calles es tan simétrica y tan ordenada que parece mentira que toda esta zona fuera fruto de sucesivas ampliaciones en los distintos reinados de los reyes franceses.

Toda la avenida y su entorno irradian grandeza y esa era la idea con la que se fue ampliando esta avenida fase a fase, símbolo de la grandeza del imperio y tour de force ( demostración de fuerza ).

arco del triunfo

El Arco del Triunfo

Las mejores vistas de la zona se consiguen desde lo alto del Arco del Triunfo ( Arc de Triomphe ), que abre a diario de 10 a 22.30 para los visitantes. Desde allí se contempla el tráfico de coches que converge en la plaza Charles de Gaulle desde las doce avenidas que se conectan en "la estrella" (l'Etoile), como se conoce también a la plaza. El acceso al arco se hace desde el subterraneo accesible por el lado norte de la plaza. El Arco fue iniciado por Napoleón como autohomenaje a sí mismo y al ejército francés. Sin embargo la obra no terminó hasta 1836. El arco está repleto de referencias al ejército frances en sus muros, con nombres de batallas, generales. De la decoración del arco destaca una estatua dedicada a la revolución y la tumba del soldado desconocido con una llama permanente que todas las mañanas cuidan veteranos de guerra. Subir al arco no es tarea para personas con problemas físicos severos pues son 280 peldaños pero el que suba no se arrepentirá: las vistas son increibles.

Los Campos Elíseos

Durante el Segundo Imperio la alta sociedad parisina construyó sus mansiones en la avenida de los Campos Elíseos, convirtiendo la zona en lo más exclusivo de la moda y el lujo. Con el tiempo esa alta sociedad se mudó a otros barrios y las mansiones dieron paso a los grandes bloques de oficinas y los centros comerciales, que es lo que hoy encontramos en la avenida. A pesar del cambio, aún quedan destellos del antiguo ambiente de esta zona en sitios como el Lido cabaret, el café Fouquet y la perfumería Guerlain. Junto a la avenida la rue Francois I y la Avenida Montaigne es la zona ideal para los amantes de la moda exclusiva: allí están Prada, Dior, Chanel, etc.

A lo largo de la avenida vamos encontrando tesoros históricos como el Museo Jacquemart-André.

Museo Jacquemart-André

Museo Jacquemart-André

Al museo se accede por 158 boulevard Haussmann y abre a diario de 10 a 18 horas ( web: musee-jacquemart-andre.com ) y la entrada cuesta unos 10 euros persona( precio que nos cobraron a nosotros en 2011 ). Se trata de una mansión con una colección de arte que sus dueños compraron a lo ancho y largo de todo el planeta. Los salones son lujosos y las obras más conocidas del museo están en la planta de arriba: las pinturas italianas renacentistas. También destaca el San Jorge y el dragón de Uccello y la obra de Boticelli.

El museo tiene un salón de té para hacer una pausa en la visita y disfrutar un fresco de Tiepolo.

El Grand Palais y el Petit Palais

Si continuamos avanzando por la avenida Champs-Élysées nos toparemos con un edificio enorme con una gran cúpula de cristal: es el Grand Palais, que se construyó con su vecino Petit Palais para la Exposición Universal de 1900. En su interior vemos un espacio expositivo amplísimo que hoy se usa para ferias comerciales y grandes eventos. En un costado están las Galeries Nationales donde se celebran exposiciones temporales interesantes, no está de más acercase a ver qué se ofrece por allí.

El petit palais ( pequeño palacio ) es sólo pequeño en comparación con el Grand Palais es una auténtica mansión repleta de detalles de gran calidad. Además su museo tiene piezas importantes como Puesta de sol en Lavacout de Monet.

Al otro lado de la avenida están las principales embajadas de París y el famoso Palais de l'Elysée.

La Plaza de la Concordia

Ya en el final de la avenida de los Campos Elíseos está la Place de la Concordo, una gigantesca rotonda y uno de los lugares con más tráfico de Europa. Fue en esta plaza donde fueron decapitados durante la revolución personajes como Luís XVI o María Antonieta. Hoy en el centro de la plaza encontramos un dorado obelisco regalo de Egipto en 1829. Este es también un buen lugar para obtener buenas panorámicas para las fotos pues ofrece una vista impresionante de los Champs-Élysées y la Asamblea Nacional encuadrada con con la Igesia de Madeline.

Museo Orangerie

Junto a la Concorde vemos el Jeu de Paume, hoy un espacio para exposiciones fotográficas, y el Museo Orangerie , originalmente construida para cuidar de los naranjos del jardin des Tuileries y actualmente un importante museo que cuenta con ocho importantes obras de Monet y una selección de sus contemporaneos.

El Jardin des Tuileries

Si continuamos encontramos el magnífico Jardín des Tuileries (Jardin de las Tullerias), cuyo nombre proviene del antiguo barrio que se derribó para hacer el jardín que estaba repleto de fábricas de tejas. El actual jardín es lo que queda del antiguo Palacio de Tuileries mandado hacer por Catalina de Médicis en 1570

El Museo del Louvre

El paseo por los Champs-Élyseés no podía tener mejor final que una visita al Louvre. El museo está alojado en uno de los mejores palacios de Europa, iniciado en 1190 y sucesivamente ampliado hasta su figura actual, cuyo forma moderna se inició en 1546 y tardó en acabarse siglo y medio. Mereció la pena porque hoy es el símbolo universal de París, junto a la Torre Eiffel.